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Por:alejandrosalmónaguilera
Este jueves habrá parto de gemelos en la Sesión Ordinaria del Congreso del Estado. El problema es que uno de los dos críos viene “atravesado” y quién sabe si sobrevida a los trabajos de parto.
Ambas criaturas nacen después de un embarazo mucho más prolongado a los nueve meses de gestación de un ser humano. La Ley de Extinción de Dominio va para año y medio de haber sido “gestada”, mientras que el paquete de reformas para combatir el narcomenudeo, llamada genéricamente “Ley contra el narcomenudeo” data de finales del 2008.
La de Extinción de Dominio viene más o menos bien, aunque podría tener problemas de crecimiento, sobre todo si la Suprema Corte de Justicia de la Nación llegara a decretar inconstitucional el que la carga de la prueba recaiga sobre el inculpado, o la inevitable afectación a terceros quienes, en muchos de los casos, ni la deben ni la temen.
El problema viene con la llamada “Ley contra el narcomenudeo”, según lo han advertid los mismos diputados que elaboran el dictamen que subirá a tribuna este jueves.
Una vez en vigor, la reforma meterá al Gobierno del Estado y a las 67 presidencias municipales en un grave, por la simple y sencilla razón de que no tienen dinero para armar a policías como para combatir a grupos delictivos tan poderosos como los vendedores de droga.
Combatir los llamados “¨picaderos” encierra una complejidad mayor a la que se imaginaba el Gobierno Federal cuando promovió la reforma: a final de cuentas, las tienditas o los puchadores son el eslabón final de una larga cadena de producción y distribución que va a dar a los poderosos y despiadados cárteles de la droga.
¿Le vamos a pedir a los policías municipales, que no son para atender una llamada de emergencia, que se echen de enemigos a los distribuidores de droga? ¿Les vamos a pedir que hagan eso a cambio de 6 mil pesos al mes, dos mil menos de lo que gana un sicario y que además lo haga con armamento semiautomático de calibre medio?
Además de que ni el estado ni los municipios tienen policías capacitados para esas funciones, el Supremo Tribunal de Justicia también se verá en un brete, porque el trabajo de los jueces, magistrados y defensores se incrementará sustancialmente; lo mismo pasará con los agentes del Ministerio Público.
Es por todo eso que el “niño” nacerá con un artículo transitorio, que dejará especificado que las facultades del estado y los municipios entrarán en vigor sólo hasta que el Gobierno Federal les entregue los recursos suficientes para ocupare de ese trabajo.
Así, sin ningún apoyo económico, sin armas y vehículos adecuados para combatir al narco, así sea al menudeo, los gobiernos locales no quieren ni entrarle.
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